Balance y acciones: la educación católica frente al impacto de los sismos en Venezuela

El doble evento sísmico del pasado 24 de junio de 2026, que sacudió con fuerza la región centro-norte de Venezuela, ha dejado una huella profunda en el sector educativo del país. En este escenario de emergencia, la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) ha intensificado su labor de acompañamiento, articulando esfuerzos interinstitucionales para evaluar los daños, atender a las comunidades más vulnerables y trazar las rutas de recuperación de los planteles afectados.

 

Radiografía de los centros educativos

Los estados La Guaira, Miranda y el Distrito Capital, concentran los daños más severos en la infraestructura. El balance técnico oficial registra 29 centros educativos con afectaciones críticas a nivel nacional, distribuidos de la siguiente manera.

 

Distrito Capital: 11 centros.
Miranda: 8 centros.
La Guaira: 7 centros.
Lara: 3 centros.

 

Asimismo, se contabilizan 72 centros educativos con daños estructurales moderados, ubicados entre los estados Anzoategui, Aragua, Bolívar, Carabobo, Distrito Capital, Guárico, La Guaira, Lara, Mérida, Miranda y Zulia.

 

Impacto humano y la dimensión socioafectiva

En el estado La Guaira, la afectación se refleja de manera directa en la población estudiantil impactada, clasificada según niveles de prioridad técnica:

En cuanto al impacto humano general, se han registrado dolorosamente 203 pérdidas humanas, desglosadas en:

 

99 Estudiantes

91 padres y representantes

12 directivos, docentes y administrativos

 

Más allá de los daños materiales, las consecuencias emocionales han calado hondo en la comunidad. Las pérdidas particulares y el impacto en los proyectos de vida de los estudiantes, representan un reto prioritario.

Para la AVEC, la recuperación va mucho más allá de levantar paredes: se fundamenta en la restauración de la dignidad humana y el apoyo psicológico integral

Por ello, se ha puesto en marcha un esquema de “cuidado del cuidador”, enfocado en brindar soporte emocional a docentes, directivos y familias que enfrentan procesos de duelo y la pérdida material de sus hogares.

 

Gestión institucional, alianzas y respuesta solidaria

Frente a la crisis, la respuesta de la Asociación se ha estructurado en fases estratégicas, coordinadas estrechamente con la Iglesia y la sociedad civil:

 

Reporte inicial y catastrado de daños: despliegue de un instrumento de registro técnico para catastrar la situación de cada infraestructura, permitiendo clasificar los centros según su nivel de afectación y priorizar intervenciones para garantizar la seguridad de cara al nuevo período.

 

Inspección y evaluación técnica: en el Distrito Capital y parte de Miranda, se han inspeccionado planteles con el valioso apoyo de la Facultad de Ingeniería de la UCV y fichas técnicas de Funvisis.

 

Red de acopio y refugios temporales: planteles que resistieron el embate de los sismos sin daños mayores se han integrado como puntos de recepción de insumos y soporte logístico, trabajando junto a Cáritas y diócesis locales. Asimismo, se habilitaron espacios como el Centro de Apoyo al Maestro, en La Pastora, para albergar temporalmente a miembros del personal que resultaron damnificados.

 

Formación y acompañamiento emocional: implementación de la ´Ruta Formativa Semanal´ para mantener presencia constante en la vida de las comunidades educativas, integrando formación, acompañamiento y recreación ante las necesidades espirituales y emocionales.

 

Alivio administrativo y financiero: gestión ante instancias gubernamentales y tributarias para evaluar la condonación temporal de cargas fiscales al sector educativo y la implementación de planes flexibles en deudas de colegios de convenio.

 

Articulación interinstitucional: acción conjunta con la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), la Red de Acción Social de la Iglesia (RASI) y la Red de Centros de Salud (Avessoc) para atender emergencias sanitarias e integrales.

 

Un compromiso que se mantiene firme

La tarea por delante es titánica, pero la esencia solidaria que caracteriza a la familia AVEC sigue siendo el motor principal para salir adelante. Directivos, docentes, alumnos, padres y representantes reafirman su compromiso de reconstruir no solo los espacios físicos, sino de sostener con fe y esperanza el porvenir de la educación católica en Venezuela.